domingo, 18 de septiembre de 2016

Un "Otello" desarraigado

El coliseo lírico madrileño, que continúa adelante con los fastos conmemorativos de su 200 aniversario, inaugura temporada con la convulsa tragedia shakesperiana del moro de Venecia que llevó un septuagenario Giuseppe Verdi a la ópera aleccionado por su amigo el libretista y compositor Enrico Arrigo Boito, una puesta en escena que rinde tributo al dramaturgo británico en el 400 aniversario de su fallecimiento, sumándose el Real a la iniciativa de otros teatros operísticos españoles que han decidido llevar a escena títulos verdianos basados en piezas de Shakespeare para abrir sus temporadas, como son el Palacio de la Ópera de La Coruña con Falstaff y el Liceo barcelonés con Macbeth.


En el presente caso el Teatro Real nos presenta este Otello como nueva producción cuando no es otra cosa que una discreta coproducción con la English National Opera y la Kungliga Operan de Estocolmo que presenta una anodina propuesta escénica desvinculada de su acción original, decantándose por una ambientación bélica, constatado sobre todo en las casacas de los personajes masculinos, militares en su mayoría, que, según parece, podría situarse en cualquier momento de la Segunda Guerra Mundial y en un claustrofóbico y desarraigado escenario alejado a años luz de la original Venecia, que le sirve al régisseur estadounidense David Alden para desarrollar la acción íntegra de los cuatro actos. El soporte de la deprimente y ominosa escenografía de Jon Morrell con únicamente dos paredes (la de la izquierda con abertura para una puerta) y un gran arco corredero al fondo por el que acceden los personajes a la única estancia visible, sirve lo mismo como muelle en el primer acto, de cámara cercana al jardín en el segundo, de gran salón del castillo en el tercero y de habitación de Desdemona en el cuarto, en este caso con la privación de lecho para la protagonista femenina. Nada más lejos de la realidad respecto al calificativo de "producción perfecta" que nos ha querido vender el diario británico The Independent.